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| A lomo de montaña. Foto de: @Oj-jo |
Por M. Hoyos
Nuestros cerros
Girardota. Día soledado. Los antiguos llegaron a las montañas de Antioquia a lomo de
caballos y de montaña. Dejaron, a su paso, una estela de potreros. Por todas
las crestas de las montañas fueron desenterrando piedras en busca de oro. Encontraron
algo y se fueron. Algunos se quedaron por ahí cerca. Vale la pena visitar cierto
rincón del pueblo, un rincón arriba, accesible apenas para algunos alpinistas criollos. Y desde las alturas uno
se pregunta si, al paso que vamos, estas montañas serán barrios populares algún
día. En la foto, a lo lejos, la ciudad de Bello, Antioquia, Colombia.
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| Río Aburrá. Tarde de sol. Por @Oj-jo |
El río Aburrá
Arriba, al sur, le dicen Medellín, más abajo le dicen Porce, luego
Nechí, luego se encuentra con su hermano el Cauca, que después desemboca en el
Magdalena y así llega al mar. Durante el tiempo que hemos poblado el valle
dimos muerte a ese río. El oro que se encontró, sobre todo en Nechí, sirvió para
esculpir el corazón de oro de los Antioqueños. Éste año se han dado a la prensa
noticias importantes respecto al río, como aquello de que al funcionar la
planta de tratamiento de aguas residuales de Niquía se va a limpiar el río
Aburrá casi en un 95%, en el 2016. Como
estamos río abajo la noticia sobre el río la escribo tiempo después. No era efímera. La obra de ingeniería para limpiar el río es la más grande de
la que tengo noticia de cuantas se realizan en el valle de Aburrá, pues dicen los
mismos periódicos que genera 1.400 empleos. Es una gran noticia. Una tremenda esperanza.