Por Francisco Arbeláez
Ante el débil control político en el Concejo Municipal, nos corresponde a los ciudadanos ejercer nuestro derecho constitucional a la información veraz y al control político desde un criterio de independencia, más aún frente al tema de los recursos públicos que son sagrados.
Diego Agudelo, alcalde de Girardota, en su alocución por Radio Alternativa, el pasado 29 de abril, se fue lanza en ristre contra Pedro Hoyos y el periódico Chimenea, rebajándose hasta el grito y el insulto y sin dar ninguna explicación sobre los contratos objeto de la controversia, denunciados por Chimenea de forma seria, respetuosa y bien argumentada.
Rechazamos la forma como el alcalde enfrenta la crítica y los cuestionamientos a la forma de contratar en su administración. Recurrir al grito y al insulto cuando se le acaban los argumentos, es el mal camino que eligió el alcalde.
El alcalde tiene que explicarle a la población de Girardota, mínimamente lo siguiente:
1. Del Contrato Número 071 celebrado con Suemcol S.A.S, cuyo objeto es el suministro de alimentos para armar paquetes complementarios con ellos, nos debe explicar ¿por qué lo hizo con un negocio de la Dorada, Caldas, y no con comerciantes de Girardota que pagan sus impuestos en este municipio? Y ¿por qué en el contrato inicial por $100 millones y su adición por $ 62.4 millones, no aparecen de forma explícita los productos que suministrados, la marca de los productos, las cantidades y los precios unitarios de cada uno? Sin disponer de estos datos el supervisor elegido para el control del contrato, actuando como gancho ciego, solo podía contar bolsas y este es un control muy pobre para un contrato de esos valores. Alcalde, así ni se negocia ni se contrata ni se controla. En Girardota hay proveedores con capacidad de responder a ese contrato, ¿por qué no los buscó?
2. Sobre el contrato Número 55, por $50 millones, cuyo objeto es el apoyo a la gestión operativa del Inder Girardota, queremos que nos explique por qué se contrató con el mismo de La Dorada, Caldas, y no se pensó en conformar un equipo interdisciplinario con profesionales de Girardota de las áreas administrativas, financiera y deportiva. Haberlo hecho de esta forma obligaría a nuestro aplauso y por no haberlo hecho así merece nuestro repudio.
3. Sobre el contrato realizado para el suministro de pruebas rápidas para detectar el Covid 19, la Infectóloga Angélica Amaya, presidenta del capítulo de Antioquia de la Asociación de Infectología, aseguró para Blu Radio que las pruebas contratadas por usted “no son seguras “, es decir, no son eficientes y por lo tanto es un gasto muy elevado e inútil, dicho por muchos expertos de la salud y por el alcalde de Envigado que denunció el populismo que se está haciendo con este tipo de pruebas.
4. Finalmente, sobre el contrato 073 PS, del 27 de marzo de 2020 , con el contratista Soluciones Inmediatas Girardota, por $ 99.960.000, cuyo objeto es el suministro de 2.100 desayunos; 2.100 almuerzos; 2.100 refrigerios y 2.100 comidas, tenemos dos inquietudes: la primera es ¿a qué grupo de personas se estaban alimentando de forma integral? Y la segunda, ¿por qué la instalación comercial es un apartamento ubicado en la calle 6, como registra en Cámara de Comercio? ¿Por qué no contratar un proveedor reconocido de alimentos en el municipio, con trayectoria?
En este punto es central hacer énfasis en que el contratista no tiene restaurante, cafetería o locación para el suministro de alimentos preparados. Y lo más importante es calcular que un pastel hojaldrado y un jugo tiene precio comercial de máximo $3500, y al por mayor sería mucho más favorable: ¿por qué la alcaldía lo pagó al por mayor a seis mil pesos la unidad, como consta en el contrato?