29 may 2026

Abelardo de la Espriela: el candidato de la ultraderecha que representa todo lo que dice combatir


Hablemos del candidato a la presidencia de Colombia Abelardo Gabriel De la Espriella Otero que se presenta como un outsider pero que salió a la campaña presidencial por sugerencia de A. Uribe Vélez y cuya foto de lanzamiento de campaña en redes fue con el susodicho “Matarife”. Él, que se dice independiente, se presenta precisamente, como el Uribe del 2002 y se afirma más uribista que Tomás y Jerónimo, hijos del “señor de las sombras”, como titula la biografía no autorizada de Álvaro Uribe Vélez escrita por Joseph Contreras y Fernando Garavito. Consultado su historial, el de Abelardo de la Espriella, como se puede corroborar en las fuentes referenciadas al final de este artículo, dan cuenta de un personaje que, en vez de extrema coherencia, revela un radical histrionismo y una peligrosa insensatez. Repasemos algunos puntos de su dudosa trayectoria y de la falta de idoneidad ética para representar y administrar a un país que requiere más humanidad y menos bala: 

La campaña de De la Espriella no ha estado exenta de escándalos y fraudes desde el principio. En su intento por inscribirse mediante recolección de firmas, la Registraduría Nacional del Estado Civil invalidó aproximadamente el 62% de las rúbricas presentadas —cerca de 3 millones de firmas— debido a inconsistencias, datos repetidos y registros ilegibles.

Mientras posa como el “Tigre” que viene a “rescatar la patria”, su historial incluye defensas a condenados por parapolítica como Dieb Maloof, Rocío Arias y Eleonora Pineda; al creador de la pirámide DMG, David Murcia Guzmán; al exmagistrado corrupto Jorge Pretelt. 

Y detrás de su proyecto político aparece otra figura profundamente reveladora: Carlos Suárez, defensor y asesor jurídico del exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, quien hoy funge como estratega político y “cerebro” principal de la campaña presidencial de De la Espriella.

Es decir: el supuesto adalid de la “mano dura” contra el crimen está rodeado precisamente por personajes vinculados a las estructuras que desangraron al país.

El mismo hombre que promete “acabar con los criminales” construyó prestigio y riqueza representándolos en tribunales. El mismo que dice combatir la corrupción ha sido señalado en investigaciones relacionadas con el escándalo DMG, donde grabaciones e interceptaciones lo mencionaron en presuntos intentos de “mover cosas en el Congreso” a favor de la pirámide financiera. En esta denuncia se cuenta la módica suma de 5760 millones de pesos con los que se quedó el abogánster. 

El vínculo de De la Espriella con los grupos paramilitares no es un rumor de izquierda. Ha sido documentado por la justicia y reconocido por él mismo.

En 2006, dirigía una fundación llamada Fipaz. Según una sentencia de la Corte Suprema, Fipaz organizaba foros pagados por los paramilitares para lavarles la cara a las AUC ante estudiantes universitarios e impulsar un referendo para que no extraditaran a sus jefes.

En 2008, De la Espriella confesó que se hizo amigo de los comandantes Jorge 40 y Ernesto Báez en las mesas de negociación, calificando a Báez como “el romántico de las Autodefensas” (el mismo Báez expulsado de Justicia y Paz por no reconocer su responsabilidad en al menos 27 asesinatos).

Dijo de Salvatore Mancuso: “Mancuso es mi paisano y se echó a espaldas una lucha que debimos haber dado todos los cordobeses. En el lugar de él, yo habría hecho lo mismo. Si me hubieran querido matar y extorsionar, habría sido paraco de verdad, con uniforme y con fusil”. Aunque matizó luego la declaración, la frase quedó para la posteridad.

Además, su socio de negocios es familiar de Hernán Íñigo Gómez, condenado por despojo de tierras y asesor de los fundadores de las AUC. Y le habría cobrado 120 millones de pesos al exnarcoparamilitar Juan Carlos “el Tuso” Sierra.

Pese a ello en 2012 el mismísimo Álvaro Uribe Vélez dijo lo siguiente: “Ladroncito De La Espriella le recibió y robó plata a Mancuso y ahora dicen que era para la campaña”. En la misma línea, Salvatore Mancuso lo acusó formalmente de haberlo estafado y de apropiarse indebidamente de altas sumas de dinero en dólares que le fueron entregadas para representarlo jurídicamente durante el proceso de desmovilización de Justicia y Paz. Igualmente, alias Ernesto Báez y H. H. señalaron que la Fundación Iniciativas por la Paz (Fipaz), de la cual Abelardo De la Espriella fue presidente en sus inicios, era en realidad una organización de fachada afín a la causa paramilitar.

El mismo exministro de Justicia y exfiscal Eduardo Montealegre, lo ha calificado, por ello, como “el abogado del paramilitarismo”, “abogado de la mafia”. Ese es, pues, el candidato que hoy promete “mano dura contra el crimen”.

Caso aparte es la relación de Abelardo de la Espriella con el empresario Álex Saab, señalado como testaferro de Nicolás Maduro, de quien incluso dijo ser “amigo personal” y sentirle “profundo aprecio”. De la Espriella, según reciente investigación de Daniel Coronell recibió cuantiosas sumas de dinero de firmas del hoy extraditado a Estados Unidos y exministro de Venezuela Álex Saab. 

De la Espriella se jacta de ser “de los nunca”: los que nunca ha mamado de la teta del Estado. No obstante, su firma de abogados ha tenido 12 contratos con diferentes entidades del Estado por más de 3.000 millones de pesos. El primero fue en 2018 con el Fondo de Adaptación por 600 millones. Los más recientes se firmaron en 2026 con la Alcaldía de Barranquilla (357 millones) y la Gobernación del Atlántico (100 millones).

El histrión del saludo militar se vanagloria de ser antisistema y de no tener nada que ver con las castas políticas tradicionales. Sin embargo está siendo apoyado por Los Char: dueños de Barranquilla, investigados por presunta compra de votos; Enrique Gómez (Salvación Nacional), Mauricio Gómez Amín (Partido Liberal, su jefe de debate), Ernesto Macías, Carlos Felipe Mejía, María Fernanda Cabal, John Milton Rodríguez, Iván Díaz Mateus (condenado por yidispolítica), Rodrigo Lara, Federico Gutiérrez, alias Fico, (cuyo movimiento lo respalda), Sara Castellanos, y los exministros de Duque: Wilson Ruiz, Ernesto Lucena y José Manuel Restrepo, su fórmula vicepresidencial quien demandó el decreto de aumento del salario mínimo. El “outsider” está más insider que nunca y de tigre lo que tiene es un disfraz.

De la Espriella no sólo es el abogado de los violentos: él mismo ha exhibido un patrón de conducta violento y reactivo, particularmente contra quienes ejercen la libertad de prensa. Cuando alguien osa criticarlo, su respuesta es el insulto, la intimidación y la denuncia penal. Según registros de la Fiscalía citados por la FLIP (Fundación para la Libertad de Prensa), entre 2008 y 2019, De la Espriella puso 109 denuncias por calumnia e injuria. La mayoría de los jueces no le dieron la razón y los casos se archivaron por falta de sustento.

El abogado, para quien el derecho no tiene que ver nada con la ética ha hecho un uso mediático de uno de los casos más dolorosos de violencia contra las mujeres en Colombia: el feminicidio de Rosa Elvira Cely, mujer violada, torturada y asesinada de quien, presuntamente, habría terminado quedándose con el 90% de la indemnización económica estatal recibida por la familia de Rosa Elvira. Pero el escándalo no terminó ahí. En medio de su campaña presidencial, De la Espriella sugirió públicamente que la Ley 1761 de 2015, conocida como “Ley Rosa Elvira Cely”, prácticamente existía gracias a él. Una afirmación que indignó a la propia familia de la víctima por el vil oportunismo e irrespeto a la memoria de la víctima y la fragante mentira de adjudicarse la autoría de dicha ley en la que no tuvo ninguna participación legislativa. 

De la Espriella como lo expresó La Pulla en El Espectador: “es un “Frankenstein de la ultraderecha”: tiene un pedazo de Uribe, una pizca de Milei, una cucharada de Trump y un chorrito de Bukele. Su discurso es un show con música, baile, luces e inteligencia artificial para llenar estadios y vender miedo”.

Aberlado de la Espriella aparece en la escena política como un “patriota” que, según él, “dejó una vida apacible en Florencia, Italia, para regresar a la patria a salvarla”. Sin embargo, en una entrevista expresó que no valía la pena sacrificar “una familia tan hermosa como la que yo tengo, […]una vida tan maravillosa y feliz como la que tengo yo por un país como este que no agradece nada. […]Yo no voy a sacrificar a mi familia por este país de desagradecidos, desleales y cafres. No lo voy a hacer”. Pero el señor se vende como el macho alfa de la manada de “Defensores de la patria”, misma que ha mirado con clasismo y con desdén. En reciente entrevista en la Revista Semana su esposa Ana Lucía Pineda refrendó esas posiciones apátridas al decir lo siguiente: “si perdemos no pasa nada, porque ya tenemos una vida resuelta, vivimos maravilloso, trabajamos juntos, nuestros hijos, estamos en otro país, si queremos vamos a Colombia, si no, no”.

El showman, inflado por las encuestas, y que hoy intenta venderse como defensor de “la gente de bien”, también acumula un historial de arrogancia clasista y desprecio cultural, al afirmar que Colombia tiene una grave “falta de cultura gastronómica”. De ahí que, sobre el ajiaco, uno de los platos más emblemáticos de Colombia, afirmó despectivamente que le parecía un “potaje carcelario”, asegurando que era “un plato de papa con pollo, que es lo mismo que le dan a los presos”. Sobre la changua declaró que era un plato que “hay que erradicar de nuestra dieta”, añadiendo con ironía que “el día que la erradiquemos probablemente tengamos paz en Colombia”. Ni siquiera la gastronomía de su propia región escapó a su desprecio. En algún momento calificó el tradicional mote de queso como “comida de corronchos”, utilizando un término históricamente peyorativo en la Costa Caribe.

Así habla quien pretende representar “la identidad nacional” y que para limpiar la imagen aparece de repente comiendo frituras como si no hubiese dicho nada antes de ser candidato a la presidencia de Colombia. 

Abelardo Gabriel, quien al parecer tiene nalgas de silicona y se curó de la calvicie con implantes de cabello, dice que él mismo se hace la barba porque “aquí en Colombia no hay barberos buenos” que en Miami si hay uno que se la hace bien. Dice también que “la ignorancia es atrevida” y sus declaraciones lo prueban, para la muestra un botón: él mismo se vende como un “hombre renacentista”. De seguro, porque canta ópera, comercializa líneas de licores y tiene una boutique de ropa masculina de lujo De la Espriella Style donde pueden encontrarse los zapatos de 5 millones o el reloj de veinte millones que “cualquiera” puede comprarse. No sobra decir también que es autor de dos novelas de ficción: Amores Criminales (2020) y Almas Asesinas (2023). ¿Será ese tipo de amores y esas almas las que sueña para el país? 

El hoy candidato dijo haberse casado por la religión porque “por amor uno hace muchas estupideces”. Con todo y eso ahora dice tener como prioridad a la familia tradicional y se burla de las familias diversas, aparte de mostrar un comportamiento abiertamente machista como cuando le pidió a una periodista en vivo que opinara sobre el tamaño de su pene: “¿Qué ves aquí, cariño? A ver, acércala y dime qué ves ahí, no seas tímida, cariño”. Por el supuesto tamaño de su falo expresó en esa misma entrevista que se había ganado con ello un voto importante del electorado femenino.

Asimismo, se declaró confeso ateo, pero para efectos de manipulación del electorado, aparece en la actualidad como el único candidato que ha puesto a “Dios por delante”. De la noche a la mañana es ya católico y cristiano evangélico de las numerosas iglesias haciéndose llamar como el “Ciro de Colombia” (como Bolsonaro y Trump) a quien Dios lo eligió para salvar al país del “gobierno del mal”. Tanto es así que el pastor de una iglesia lo ungió como el “elegido de Dios”, una especie de redentor nacional que viene a “salvar” el país mediante mano dura, militarización y persecución ideológica. De allí su expresión de “destripar a la izquierda” y de dar de baja a quien proteste, de tratar al que piense distinto como un enemigo a combatir de todas las formas posibles.

En su historial destaca lo que para él es una “anécdota graciosa” de su niñez narrada en el programa The Suso's Show: “Agarraba un gato, le poníamos cinco voladores y yo quería que volara. Pero ya tú sabes lo que pasaba cuando explotaba”. Esto no es un “error de juventud”. Es un patrón temprano de violencia y falta de empatía que, según múltiples fuentes citadas se ha replicado en su vida adulta: insultar, acosar, enlodar y denunciar a todo el que se atreva a señalar sus vínculos con lo más oscuro del país.

El autoproclamado “empresario exitoso” que promete administrar a Colombia como si fuera una multinacional de primer nivel ni siquiera logró evitar que varias de sus propias empresas –cuyos socios están asociados a delitos de corrupción y paramilitarismo– terminaran en números rojos, tal como lo reveló una investigación de La Silla Vacía el 13 de enero de 2026. Mientras vende conferencias sobre liderazgo, éxito y grandeza, sus negocios de ron, moda y merchandising parecen más una feria de vanidades quebradas que un emporio financiero. El “Tigre” ruge en redes sociales, posa en mansiones y habla como magnate global, pero los balances muestran otra cosa: pérdidas, patrimonios negativos y empresas que deben más de lo que tienen. Al final, el supuesto gurú empresarial que quiere darle lecciones económicas al país terminó pareciéndose más a un influencer del lujo financiado por humo, branding y espectáculo que al gran capitán de empresa que intenta venderle a Colombia.

Su programa económico es un “Milei light”: motosierra al Estado para recortarlo en un 40%, eliminación de ministerios, rebaja de impuestos a los ricos, respeto a la regla fiscal. Mas el problema de vender discursos de “motosierra” desde un escenario lleno de luces, escoltas y frases grandilocuentes es que el país real no funciona como un video de TikTok. Recortar el 40% del presupuesto del Estado no sería una muestra de genialidad económica: sería lanzar a Colombia por un barranco fiscal con aplausos de barra brava. Mientras el candidato juega a ser una mezcla tropical entre Javier Milei y Donald Trump, las consecuencias reales serían hospitales cerrados, escuelas abandonadas, policías sin combustible, obras paralizadas y millones de familias perdiendo subsidios esenciales. Pero claro, desde la comodidad de una mansión en Miami y entre copas de ron premium, es fácil hablar de “recortar el Estado” cuando quienes terminarían pagando la cuenta serían los ciudadanos comunes, los empleados públicos, los estudiantes, los pacientes y los trabajadores que dependen precisamente de esos servicios que el “salvador empresarial” parece considerar simples gastos molestos en una hoja de Excel.

Otra de sus desatinadas propuestas es implementar el fracking “a lo que de”. Y en un país donde millones de personas todavía luchan por tener agua potable estable (80% de los municipios aún no cuentan con agua potable), resulta casi obsceno que algunos vendan el fracking como si fuera la gran salvación económica de Colombia. La fórmula es simple: perforar territorios, inyectar millones de litros de agua mezclada con químicos tóxicos, arriesgar acuíferos, provocar microsismos y después llamar “progreso” al desastre ambiental. Todo para alimentar el negocio de unas cuantas petroleras mientras las comunidades cargan con el ruido, la contaminación y las enfermedades. Los mismos que hablan de “defender la patria” parecen no tener problema en convertir regiones enteras del país en laboratorios extractivos al servicio del mercado energético. Porque claro, es muy fácil defender el fracking desde oficinas con aire acondicionado y whisky importado, mientras campesinos y poblaciones del Magdalena Medio serían quienes tendrían que vivir entre taladros, agua contaminada y tierras degradadas. La supuesta “modernización” termina pareciéndose más a una vieja historia latinoamericana: privatizar ganancias y socializar los daños.

Y por si fuera poco su propuesta se reduce a implementar mano dura pura y duro: porte de armas, exterminio de la izquierda (“destriparla” – aunque luego diga que es simbólico), megacárceles “donde no llegue ni la señal de la cruz”, fin de los diálogos de paz, aunque antes haya expresado estar de acuerdo con ellos, erradicación forzosa de 300.000 hectáreas de coca y “10 victorias concretas” para la Fuerza Pública en sus primeros 90 días (la misma receta que, bajo Uribe, condujo a los falsos positivos que hoy, según la JEP, suman ya 7.837).

En fin, re-pasado su turbio pasado y puesto en evidencia por reconocidos periodistas, medios de comunicación e investigadores queda claro que es el abogado de la mafia, un acosador judicial de periodistas y un político tradicional disfrazado de renovador. La pregunta que queda, entonces, es si los colombianos, sabiendo ya realmente quién es, están dispuestos a entregarle el país a este “filipichín”, como lo adjetivó la periodista Cecilia Orozco, a semejante “atarván” como lo calificó el abogado y columnista Ramiro Bejarano. 

En conclusión, queda la pregunta de si, engañados de la forma más mezquina, le vamos a comprar su multimillonario show, campaña que hoy supera los 18.000 millones de pesos, más de 10 veces más que la del candidato líder en las encuestas Iván Cepeda y poco más del doble de la candidata Paloma Valencia, hoy en franca decadencia por oponerse a las reformas sociales en su mediocre paso por el Congreso de la República y, en definitiva, por cargar el lastre del oscuro uribismo que también promete remediar el mal que en 20 años gobernando no hicieron más que agudizar. 


Para mayor profundidad véanse las siguientes fuentes y no trague entero: 

https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/el-universo-empresarial-de-la-espriella-socios-cuestionados-saldos-en-rojo-y-bienes-raices/


https://www.youtube.com/watch?v=9PhJY7oprRk


https://www.youtube.com/watch?v=AUA065fFFUw


https://www.lanacion.com.co/abelardo-de-la-espriella-es-el-abogado-del-paramilitarismo-ministro-montealegre/


https://www.infobae.com/colombia/2026/05/19/tras-la-acusacion-formal-contra-alex-saab-recuerdan-cuando-abelardo-de-la-espriella-aseguro-ser-su-amigo-personal-le-tengo-profundo-aprecio/


https://www.infobae.com/colombia/2026/05/19/investigan-en-estados-unidos-la-relacion-de-boliche-con-alex-saab-abelardo-de-la-espriella-tambien-figura-en-el-caso/


https://www.infobae.com/colombia/2026/02/24/defensa-de-abelardo-de-la-espriella-revelo-pruebas-tras-senalamientos-por-presunto-soborno-y-solicito-rectificacion/


https://www.lapatria.com/nacional/creador-de-la-piramide-dmg-acusa-al-candidato-presidencial-abelardo-de-la-espriella-de


https://www.lasillavacia.com/podcasts/huevos-revueltos-con-politica/abelardo-vs-la-prensa/


https://www.elheraldo.co/colombia/2026/01/18/abelardo-de-la-espriella-anuncia-demanda-contra-periodista-que-lo-vincula-con-alex-saab-la-flip-lo-rechazo/


https://www.youtube.com/watch?v=i1JFZ-44z5o


https://www.youtube.com/watch?v=cFvvyv5NyBM


https://www.youtube.com/watch?v=dzjUayUHOTc


https://www.youtube.com/watch?v=cNs6kEd_hyI


https://www.youtube.com/watch?v=ZwXB0Hawcuw


https://www.youtube.com/watch?v=tVvGDeU4SLM


https://www.youtube.com/watch?v=zl2ZDmdX23k


https://www.youtube.com/watch?v=ZgmfZFXVrf4


https://www.youtube.com/watch?v=8_-eAhxrrJs