Editorial.
Una Histórica negligencia
El Cabildo Abierto que fracasó la semana pasada con el abandono
del recinto de los convocantes era apenas un intento de acercar al Concejo y a
sus amigos de la administración a dos temas preocupantes.
La contaminación ambiental en el municipio de Girardota por
múltiples fuentes es un hecho que debe preocuparnos a todos, máxime cuando las
medidas de control son laxas, demoradas o inexistentes. Ya hay comunidades
expuestas a miasmas perjudiciales, como la del Sector la Calle ante la empresa
Biochemical, que refina aceites usados. Si se observa las listas de químicos
usados por las empresas del Municipio para fabricar sus productos encontramos
que muchos más de los que uno quisiera son de alta peligrosidad para la salud
humana. Y para el planeta.
Que el Concejo no quiera escuchar una ponencia que profundiza en estos hechos es algo que
perjudica su imagen de adalides de la virtud y bienhechores de la comunidad. Imagen
que de por sí nunca ha logrado sostener ante los lectores más críticos de este
medio y ante el medio mismo. Es tristísimo, no solamente triste sino
tristísimo, desesperanzador, lo que está pasando con el Concejo de Girardota.
Su ramplonería para tratar a la sociedad civil activa es el peor signo de su
inutilidad. Así no podrán ejercer control efectivo de la ejecución del Plan de
Desarrollo, como lo demuestra el modo tan rampante como se han evitado los
debates a fondo sobre las denuncias planteadas por el Concejal Kevin Bernal del
partido Cambio Radical. No se puede hablar de democracia cuando no se escucha al otro
partido, por el sólo pecado de no haber obtenido la oficina del alcalde. Aquí los
derrotados por la Ley de Bancadas y no siempre por las urnas son tildados de “viudos
del poder”, que es, para ellos, como si les hubieran extraído el cerebro.
La situación ambiental demuestra una histórica negligencia, falta de
preparación, improvisación, ineficacia de esta administración, o una pétrea
inmovilidad que debiera ser penalizada. Las actas, por ejemplo, del CIDEAM
(Comité Interinstitucional de Educación Ambiental) del 2013 demuestran un panorama
desolador. Desalientan también las de la Mesa Ambiental del mismo año. El año pasado no se
publicitaron con profusión en ningún medio de comunicación oficial las acciones
en torno al Medio Ambiente, que fue esta la principal preocupación en los
debates entre los candidatos a alcalde. Se conforman con la emisora esa hora diaria en Radio
Alternativa, que no tiene la masividad de Internet, donde no son eficaces
con la información que despliegan, pues les falta el sustento discursivo, argumentativo, documental. Y hasta el sustento espiritual: que dota de humildad al hablante más sabio.
Ojalá que la gente asistiera masivamente a estas dos exposiciones,
incluyendo a los funcionarios (concejales, secretarios, subsecretarios), que
hartas capacitaciones han recibido y, al fin, orientar el destino de un pueblo
no es de quedarse dormido en los laureles (extasiados en el besamanos) o
hacerse el sabiondo sin demostrar a veces más inteligencia que la de un chimpancé.