Un artículo crítico de una nueva colaboradora que no podemos censurar a pesar de la intolerancia a la crítica del principal aludido. William Ospina lo escribió esta semana:"si algo ha hecho posible el avance relativo de la
humanidad es el espíritu crítico de los insatisfechos".
Por Carolina Sánchez (politóloga)
Cuando el rey habla, su palabra se impone, no en virtud de
su sabiduría y prudencia sino en virtud del miedo que impone al súbdito: a
perder la tajada burocrática, a ser regañado, a desobedecer al patrón, a contrariar,
a criticar, a pensar. Y es que de hecho el rey infunde miedo, se muestra
incontrovertible en sus informes, se reviste de cifras para esconder la
realidad, en otras palabras cree que lleva un traje reluciente y pulcro, pero
en realidad trata de cubrir algo que
le es incómodo como la verdad, la desnudez de espíritu. Basta con mirarlo a los
ojos, la ventana del alma, según dicen.